La Subsecretaria Paulina Saball junto a los ganadores
El uso intensivo y eficiente de la energía en las viviendas rurales, a través de un innovador diseño que privilegia materiales de origen natural del entorno, constituye una de las características principales del proyecto ganador del primer concurso sobre el tema. La iniciativa, desarrollada en conjunto entre el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el Ministerio de Economía, se llevó a cabo a través del Programa País Eficiencia Energética.
Viernes 26 de enero de 2007
El proyecto ganador fue desarrollado por un equipo de cuatro integrantes en la localidad de Cabrero, Región del Bío-Bío, que apuntó a asegurar condiciones habitacionales con temperaturas adecuadas en los distintos períodos del año. Para ello, proponen una apropiada densidad para la conservación de la energía; materiales alternativos técnicamente adecuados; un buen manejo de la orientación y de las condiciones lumínicas; además de un sistema regulado de ventilación para incorporar o evacuar los volúmenes de aire según las necesidades de sus moradores.
UN SISTEMA ORIGINAL PARA CALENTAR SU CASA
El proyecto ganador incluye entre sus estrategias hacer un muro Trombe -del nombre de su inventor- en la cara de la casa más expuesta al sol, que se deja rugosa y pintada de negro. Debe tener 15 centímetros de espesor si es de concreto y 20 si es de ladrillos. A siete centímetros del muro, lado sol, se coloca un vidrio, que debe quedar hermético. El muro Trombe debe tener una rendija de no más de quince centímetros arriba y otra abajo, para que el aire circule entre el muro y el vidrio. Así, funciona por el efecto invernadero: el sol calienta el aire que se encuentra entre el muro y el vidrio, que sube y pasa a la casa, dejando lugar al aire más frío que está abajo, el cual también se calienta antes de elevarse. El sistema produce un movimiento suave de aire dentro de la vivienda y la temperatura de ésta sube. Por otra parte, el muro se ha pintado de negro para que absorba calor y lo transmita a la casa cuando el sol se haya ido. Para evitar el desperdicio de la temperatura hacia afuera cuando baja la temperatura exterior, se pueden añadir placas exteriores aislantes, que se fijan delante del muro y se cierran al atardecer. El segundo y tercer lugar del concurso recayeron en dos proyectos de las localidades de Caleta Cobija, Región de Antofagasta, y de la zona rural de Temuco, Región de la Araucanía, que pusieron sus énfasis en el soleamiento controlado, en el primer caso, y en el buen manejo de la orientación y estrategias de crecimiento, en el segundo.
IMPORTANTE APORTE DE PROYECTOS PREMIADOS
“Una de las dificultades que hemos tenido en las casas que se hacen con subsidio rural -precisó la Subsecretaria de Vivienda Paulina Saball, durante la premiación efectuada el jueves 18-, es que muchas veces no tenemos interesados en construir, por los montos, la distancia y la complejidad. Este concurso muestra que hay profesionales de alta calidad que están disponibles para pensar en un diseño distinto de la vivienda rural, que se ajusta a los actuales montos de financiamiento y que a la vez plantea nuevos desafíos”. Saball destacó el trabajo conjunto con el Ministerio de Economía, que permitió recibir importantes contribuciones para concretar una mejor calidad de las soluciones habitacionales. “Desde el Minvu, agradecemos y felicitamos a los ganadores, y esperamos, con estos diseños, ser capaces de mostrar que se pueden hacer viviendas de mejor calidad con los subsidios rurales, a los cuales les hemos hecho modificaciones importantes, que tienen que ver fundamentalmente con el aumento del monto de ese beneficio, una mejor asistencia técnica y con poner un subsidio adicional para abordar el tratamiento de las aguas servidas, tema fundamental para este sector”, puntualizó. La premiación contó, además, con la presencia del director de la GTZ Chile, Reinhard von Brunn, y la directora ejecutiva del Programa País de Eficiencia Energética, Nicola Borregaard. El concurso, inédito en este ámbito, incentivó a los arquitectos a reflexionar y proponer formas de enfrentar la vivienda social rural, a través de la innovación y desarrollo en diseños arquitectónicos y constructivos en Eficiencia Energética. A partir de la experiencia de la Reglamentación Térmica, se pretende incorporar posibles criterios medioambientales y socialmente sostenibles, que conduzcan a menores consumos energéticos y que puedan ser implementados e incorporados a las políticas públicas de vivienda social, sin modificar los montos actuales.