La Ministra Poblete y el intendente Galilea dimensionan los daños en Chaitén.
Columna de opinión de la Ministra de Vivienda y Urbanismo Patricia Poblete.
Lunes, 30 de junio de 2008.
Es difícil expresar con palabras la magnitud del desastre provocado por el volcán Chaitén, así como sus conmovedoras dimensiones humanas. Lo que vi y sentí en esa ciudad arrasada será una experiencia que nunca olvidaré.
Como Ministerio de Vivienda queremos priorizar, en esta etapa, soluciones habitacionales para las 1.500 familias chaiteninas desalojadas por el volcán.
El criterio es favorecer su reinstalación en las provincias de Palena, Aysén o el archipiélago de Chiloé, de modo de facilitar su adaptación en lugares con características similares a Chaitén. Es decir, lugares donde se respira naturaleza y donde la pesca, la ganadería y el turismo son las principales fuentes de trabajo.
La sobrecogedora belleza natural de Palena, con parajes únicos en el mundo, nos llevaron, hace ya dos años, a desarrollar un plan especial de inversiones urbanas y habitacionales para la provincia.
En un trabajo conjunto con los municipios de Chaitén, Futaleufú, Palena y Hualaihué, respondimos tempranamente al compromiso del gobierno de implementar políticas y planes que beneficien a las zonas extremas y las ayuden a superar las barreras que impiden su pleno desarrollo. La inversión inicial, de 7 mil millones de pesos, fue especialmente significativa en un territorio con escasos 19 mil habitantes distribuidos en 15 mil kilómetros cuadrados.
Sin embargo, ha quedado manifiesta la necesidad de articular un plan de inversiones intersectorial. El desastre del volcán Chaitén, paradojalmente, se ha convertido en una oportunidad para impulsar el desarrollo de la provincia de Palena, a partir de sus enormes riquezas naturales.
Para darle un valor agregado al territorio, lo primero que se requiere es abordar su conectividad, tarea en la que el Gobierno, ya está trabajando. La ruta 7, prolongación de la ruta 5, es el eje de las relaciones productivas y humanas de la zona. Esta vía conecta con Argentina a través de la confluencia de los ejes viales de Palena y Futaleufu. Deberá extenderse para unir las localidades costeras –como Poyo, Ayacara, Buill, Chumildén y Caleta Gonzalo- y las emplazadas en torno a la carretera austral, como Puerto Cárdenas, Villa Santa Lucía y La Junta.
Esta conectividad permitiría la integración de dos regiones vecinas, hoy apartadas por la falta de caminos, como son Los Lagos y Aysén. De hecho, la gran mayoría de los chaiteninos se ha reubicado en sus comunas.
Como Ministerio de Vivienda y Urbanismo nos proponemos fortalecer y promover el desarrollo de estos centros urbanos, hoy pequeños poblados a orillas de la carretera austral o en la costa de la provincia. Queremos generar las condiciones para que las familias vayan conformando villorrios y se apropien de un territorio hasta hace poco deshabitado. Queremos alcanzar altos estándares urbanos y habitacionales, de modo de generar un circuito turístico y económico que promueva el desarrollo sustentable de la zona y mejore las condiciones de vida de sus habitantes.
A pesar de que fue Chaitén quien nos obligó a mirar de nuevo el sur, hoy es la provincia de Palena la que sigue captando nuestra atención. El futuro de Chaitén es aun incierto, no así el de la provincia. Tanto la situación de hoy como la construcción del mañana son tarea nuestra.