Propuesta del Ministerio de Vivienda y Urbanismo para actualizar este intrumento de planificación territorial, fue presentada el 2008 y busca ampliar el límite urbano. Por primera vez, su discusión fue pública.
Santiago, viernes 26 de febrero. Por 16 votos a favor, 1 en contra y 1 abstención, la COREMA de la Región Metropolitana, dio ayer la aprobación ambiental a la propuesta de modificación del Plan Regulador Metropolitano de Santiago número 100, que busca ampliar su límite urbano.
La sesión contó con la presencia del Intendente Metropolitano, diversos servicios públicos y consejeros regionales.
La tramitación del instrumento aún debe cumplir con la etapa de votación en el Consejo Regional Metropolitano (CORE) y finalmente por Contraloría General de la República.
Como parte de sus labores en materia de planificación territorial y con el objetivo de mantener actualizados los instrumentos intercomunales, la SEREMI Metropolitana de Vivienda y Urbanismo inició hace más de un año el proceso de actualización del Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS).
Las razones
La propuesta surgió como respuesta al crecimiento demográfico que experimentará el Gran Santiago al año 2030, estimándose que crecerá en 1.6 millones de habitantes. El objetivo de esta iniciativa fue contar con un instrumento de planificación que responda a las necesidades de la Región Metropolitana, para llegar al 2030 con una ciudad más integrada, más verde, con infraestructura adecuada y nuevos espacios públicos que faciliten el esparcimiento y el encuentro de los ciudadanos.
Sin planificación, este crecimiento generaría costos sociales que afectarían la calidad de vida y la competitividad económica del área metropolitana, por tanto el PRMS buscó hacerse cargo de esta demanda y garantizar un crecimiento urbano sustentable.
Para ello, definió tres objetivos centrales:
- Un Santiago más integrado: Revertir los patrones de segregación, acercando la vivienda social a centros de empleo, induciendo el desarrollo de barrios mixtos y posibilitando la inversión en equipamientos e infraestructura, en sectores periféricos del Gran Santiago.
- Un Santiago más verde: Aumento significativo el stock de áreas verdes y parques, con mecanismos que aseguren su inversión y mantención.
- Un Santiago mejor conectado: Actualizar el trazado de la red vial estructurante, habilitando nuevos anillos y vías radiales que conecten las zonas de expansión con los centros y subcentros sin afectar la red actual. Junto con ello, el nuevo suelo urbanizable se ubicará en territorios cercanos a subcentros consolidados, a objeto de reducir el tiempo y la longitud de los viajes.
Para ello, la modificación incorporó la planificación con condiciones, es decir, se exigirá a los inversionistas condiciones “para asegurar un crecimiento sustentable con barrios que tengan factibilidad territorial para recibir los nuevos hogares proyectados. Eso significa que deberán contar con infraestructura vial, equipamientos y servicios, áreas verdes y porcentaje de suelo para vivienda social”, señaló el SEREMI Metropolitano, Carlos Estévez.
Nueva superficie
La superficie de suelo que se incorpora al área metropolitana de Santiago es de aproximadamente 9.545 hectáreas de extensión urbana, además de 795 hás de reconversión al interior del territorio urbano. En detalle, la propuesta considera 6.236 hás que corresponden a nuevas zonas urbanas condicionadas, 2.731.7 hás para áreas verdes intercomunales y áreas verdes forestadas, 620 hás de zonas de riesgo por inundación (área afecta a inundación del estero Las Cruces en Quilicura) y 105 hás destinadas a resguardo de infraestructura sanitaria.
Estévez afirmó que son los sectores más pobres quienes tienen menos áreas verdes: “Lamentablemente ésta replica el patrón de segregación que tanto aflige a nuestra ciudad, situación que la propuesta del PRMS busca revertir incorporando más de 2500 hectáreas de áreas verdes, precisamente en el área periférica del Gran Santiago”.